8 de agosto de 2019

Clarín – Talento argentino Horacio Lavandera: el Messi del piano

Así lo denominaron los medios españoles y para el también director y compositor eso es “un orgullo”. Tocará Beethoven y Chopin el 23 y 24 de agosto en el Teatro Coliseo. Cómo es su rutina.

Por: Laura Novoa

“Este es uno de los momentos más importantes de mi vida: mi segundo encuentro con la Orquesta Clásica Argentina, una formación que creamos con Osvaldo Cosentino y Gustavo Mule hace dos años y con la que hicimos todo el ciclo de los conciertos de Beethoven bajo mi dirección. Vamos a presentarnos en el Coliseo con un programa fabuloso, elegido según una encuesta que se le hizo a la gente. Poder estar en comunicación directa con el público es muy importante para mí”, cuenta de manera pausada Horacio Lavandera. Al músico, a quien algunos medios españoles consideran el «Messi del piano» («es un orgullo», dirá él) siempre le preocupó atraer público a la música clásica, en esta oportunidad organizó una encuesta dirigida a todos los melómanos que quisieran participar a través de mails y redes sociales, y les preguntó cuáles eran sus conciertos favoritos. Los elegidos fueron los conciertos 1 y 2, de Chopin, y los conciertos números 3 y 5, Emperador, de Beethoven, y se podrán escuchar el 23 y 24 de agosto, en el Teatro Coliseo.

Horacio Lavandera, en el barrio de Devoto donde vive seis meses al año. Los otros seis son en Europa. Foto: Andres D'EliaHoracio Lavandera, en el barrio de Devoto donde vive seis meses al año. Los otros seis son en Europa. Foto: Andres D’Elia

Como si buscara el mismo grado de precisión que cuando toca, Lavandera se toma su tiempo para responder a cada una de las preguntas. Acompañado por su padre, llegó puntual a la entrevista en un bar de Devoto, lugar donde reside cada vez que vuelve a Buenos Aires y pasa prácticamente la mitad del año; la otra mitad vive en Europa. A los 35 años su mirada se volvió un poco más severa, aunque todavía conserva cierto aire aniñado. En los últimos años, además de seguir desarrollando una carrera internacional con el piano, Lavandera dirige y compone.

-¿Hay una retroalimentación entre el director y el pianista?

-Creo que, en la medida de lo posible, hay que tratar de defender la idea de unir la mayor cantidad de vertientes posibles. Como intérprete, si además sos compositor, llegás a otras situaciones.

-¿Podrías dar un ejemplo de cómo se produce esa interacción?

-Cuando estoy estudiando un concierto de Beethoven, también quiero componer uno al modo de Beethoven, investigo cómo le da un desarrollo, una elaboración, a los temas. Se trata de conjugar todos estos mundos. La dirección orquestal surgió naturalmente al investigar, sólo un poco, la base de lo que es el concierto para piano y orquesta, que comienza especialmente con Mozart. Él tuvo la necesidad de crearse un modo vida, con su propia orquesta, organizando sus conciertos y, de alguna manera, conviviendo con sus músicos. Mi necesidad es tener esa misma perspectiva. La considero muy enriquecedora y es un privilegio para mí poder llegar a este punto. Es un sueño que estoy viviendo.

-Estudiás dirección con Jorge Rotter, ¿no?

-Sí. Y también consulto a Alberto Posadas. Como estoy haciendo algunos ensayos de obras para orquesta, me encuentro con Gerardo Gardelín que tiene mucha experiencia en la escritura para orquesta.

En la plaza del barrio. El pianista Horacio Lavandera, en Villa Devoto. Foto: Andres D'EliaEn la plaza del barrio. El pianista Horacio Lavandera, en Villa Devoto. Foto: Andres D’Elia

-Cuando eras chico y te imaginabas la vida de un pianista, ¿se parece a quién sos hoy?

Es muy difícil decirlo. No. Creo que las cosas se van dando todo de acuerdo a necesidades concretas y ahí vas tomando decisiones. Algunas cosas las podés planificar, otras simplemente surgen. La pasión te va guiando por distintos caminos y es lo que me llevó a conocer a Mauricio Pollini, Karlheinz Stockhausen, a Pierre Boulez, personas que admiro por su visión de la música.

-¿Seguís profundizando el repertorio contemporáneo?

¡Por supuesto! Yo mismo soy compositor. Hago obras actualmente, así que soy compositor contemporáneo.

-¿Vas a grabarlas?

-No lo tengo estrictamente planeado. Quizás antes hay otro tipo de proyectos.

-El año pasado tocaste por primera en el Carnegie Hall. ¿Cómo fue la experiencia?

-Excelente. La acústica es sensacional y el piano también. Fue increíble. En Estados Unidos hay un ambiente muy espontáneo. En el concierto que di en Minnesota -mi idea es trazar una línea de unión entre Argentina y Estados Unidos– interpreté, además de la música de George Gershwin que me fascina, una de las marchas de John Philip Sousa con el arreglo de Vladimir Horowitz. La recepción fue fabulosa y me pasó algo que nunca me había sucedido: la gente empezó a aplaudir mientras tocaba, al ritmo de la marcha. Es emocionante la participación de un público tan espontáneo. Cuando terminé de tocar las mismas piezas en el Carnegie Hall, todo el público estaba de pie.

-¿Y con el público argentino cómo te sentís?

-El público argentino también tiene una conexión notable, especialmente con Piazzolla. Si me toca ir al interior, y toco alguna pieza de folclore, es igualmente notable. Es importante escuchar cómo el público puede informar sus emociones y no dejarlo como un actor pasivo que este simplemente recibiendo información. Hay que tratar de vincularlo.

-¿Cómo explicarías una buena interpretación?

-Algo que te conmueve y te moviliza a seguir investigando.

Horacio Lavandera encarará un repertorio basado en Beethoven y Chopin, junto a la Orquesta Clásica Argentina. Foto: Andres D'EliaHoracio Lavandera encarará un repertorio basado en Beethoven y Chopin, junto a la Orquesta Clásica Argentina. Foto: Andres D’Elia

-¿Cambió mucho tu interpretación de Beethoven desde tus primeras grabaciones? ¿Tomaste otra perspectiva en la actualidad?

-Creo que desde muy pequeño tuve la idea de cómo era la música de Beethoven, la transparencia con la que veo esa música. Fue un hallazgo inmenso encontrar el libro de Carl Czerny, lo considero el gran libro sobre Beethoven, donde está explicada cada sonata con sus emociones.

-Pero tu mundo emocional es más complejo ahora como adulto que cuando eras niño, y tal vez algo cambió en tu manera de entender la música de Beethoven.

-Es curiosa la pregunta. Sí, pero la música te traslada a ciertas emociones, es correcto lo que decís, pero las supera en otro estadio. Hay una concepción religiosa, para mí muy cristiana, en la música de Beethoven.

-¿Sos religioso?

-A la hora de componer, como decía Stravinski, tengo que ser el más devoto. A la hora de interpretar, por ejemplo, en el segundo movimiento Concierto 3 y 5 de Beethoven está muy presente la religión católica. Inclusive Cznery, para estos dos segundos movimientos, habla de la pureza de lo sagrado y de lo religioso.

-Pasemos a cosas más pedestres. ¿Cómo es tu cotidianidad?

-Estudiar, estudiar y estudiar. Todo el día sobre el piano.

¿Qué disfrutás del mundo cotidiano fuera de la música? ¿Vas al cine, mirás televisión, hacés deportes?

-Todo, poco. En la medida justa. A mí me gusta más el teatro que el cine. Con respecto al deporte, trato de cuidarme las manos.

-¿Viajás solo o acompañado?

-Suelo viajar con mis padres o con mi novia.

-En esas largas horas de viaje, ¿llevás música para escuchar?

-Es difícil la pregunta. Hay música para todos los momentos de la vida. También elijo no escuchar nada. Como soy compositor, hago muchos apuntes permanentemente de distintas estructuras que quiero ir trabajando. Muchas de mis piezas surgen en esos momentos en que no estoy con el piano.

-Ahora hubo una reunión cumbre en Buenos Aires con la presencia de Martha Argerich, Daniel Barenboim y Zubin Mehta. ¿Fuiste a escucharlos?

-Bueno, los escucho siempre. En este momento estuve con muchas actividades, así que no tuve la oportunidad de ir.

-Si hoy viniera el pequeño Horacio que empezó hace muchos años en esta carrera y te pidiera consejos, ¿qué le dirías?

-Que siempre siga su camino.

Unos días después de la entrevista (el 7 de agosto) apareció un material inédito en YouTube: una versión de Tan Solo, de Los Piojos, interpretada por él mismo.

En algún punto, no debería llamar la atención porque más de una vez Lavandera hizo referencia a su preocupación por conectar distintos universos musicales: “todos los que se dedican a las artes tiene la responsabilidad de llegar al grueso de la población. También debe haber una interacción enorme entre las artes populares y las artes que uno puede decir que tiene un nivel de elaboración más grande.”

Su comentario en la red, al subir el video, fue la siguiente:

«Hola amig@s! Esta es una versión de Tan Solo de Los Piojos para piano solo. En mi opinión una de las mejores canciones argentinas de todos los tiempos. Las emociones que me despierta son infinitas».

Dónde y cuándo escuchar Beethoven y Chopin

Horacio Lavandera, en piano y dirección, se presentará junto a la Orquesta Clásica Argentina el viernes 23 y el sábado 24 de agosto a las 20.30, en el Teatro Coliseo (Marcelo T. de Alvear 1125). En la primera fecha, el programa será el Concierto para piano y orquesta nº 3 en do menor, opus 37, de Beethoven; y el Concierto para piano y orquesta nº 1 en mi menor, opus 11 (Chopin). En la segunda, hará el Concierto para piano y orquesta nº 5 en Mi bemol mayor, opus 73, de Beethoven; y el Concierto para piano y orquesta nº 2 en fa menor, opus 21, de Chopin.

WD

clarín.com